Código de Buenas Prácticas y la reestructuración de la deuda hipotecaria

Escrito por
habitual

Sin duda uno de las principales secuelas que ha dejado la crisis financiera de este siglo ha sido el enorme numero de viviendas habituales ejecutadas a familias. Muchos ciudadanos han sufrido la pérdida del puesto de trabajo o la reducción de la jornada laboral y esto ha afectado a los ingresos en la unidad familiar provocando en muchos casos no poder hacer frente a la hipoteca de su vivienda habitual.

El fuerte impacto mediático que ha tenido ciertos desahucios ha provocado una fuerte presión social y una de sus consecuencias ha sido la creación Código de Buenas Prácticas, al cual cada vez se adhieren más entidades financieras.

Este Código recoge una serie de medidas y procedimientos para facilitar la reestructuración de las deudas con garantía hipotecaria sobre la vivienda habitual. Es un código con el fin de establecer unas medidas previas que permitan evaluar la viabilidad del pago de la deuda para evitar la ejecución hipotecaria.

La base jurídica se encuentra en el Real Decreto -ley 6/2012, de 9 de marzo, de medidas urgentes de protección de los deudores hipotecarios sin recursos. Esta norma señala que los ciudadanos que hayan sufrido una grave alteración de su situación económica podrán solicitar y obtener de la entidad financiera la reestructuración de su deuda hipotecaria con el fin de que sea viable a medio y largo plazo.

Se han establecido una serie de requisitos para garantizar la viabilidad de la operación:

1º El interesado debe solicitar a la entidad financiera el estudio de la viabilidad presentando la percepción de ingresos, números personas que habitan la vivienda, titulariedad de los bienes y declaración responsable del deudor o deudores.

2º Además el préstamo no debe superar los 300.000 euros, se debe haber producido una efectiva alteración de las circunstancias económicas en la unidad familiar y que no se haya producido ya el anuncio de subasta de la vivienda habitual.

Además existe un procedimiento reglado (como un protocolo), si la entidad financiera ve inviable inviable la reestructuración de la deuda el Código contempla la posibilidad de perdonar parte de la deuda (quita) e incluso se puede solicitar la entrega de la casa quedando saldadas las deudas (dación en pago), con la posibilidad de convertirse en arrendatario satisfaciendo una renta anual del 3% del importe total de la deuda en el momento de la dación del pago. Las entidades financieras no están obligadas a aceptar estas dos soluciones.

Si estás en apuros contacta con tu entidad financiera probablemente haya firmado el Código de Buenas Prácticas y puedas evitar la ejecución hipotecaria que no conviene a ninguna de las partes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Menu Title